La Oficina de Prensa de la Archidiócesis de Sevilla me ha remitido en mi condición de suscriptor un interesante artículo, que transcribo, firmado por D. CARLOS ROS, ( Santa Olalla del Cala, Huelva, 1941) sacerdote y escritor, licenciado en filosofía y teología por las Universidades de Comillas y Roma respectivamente, que cuenta con más de cincuenta libros publicados )Lo considero interesante y lo introduzco en mi " libro de bitácora "
Una de espionaje
Eso de que estos sermones no salgan ya en una Hoja parroquial, me ha dado libertad para hablar a mis amigos desde este púlpito confidencial con una mayor libertad de lo divino y de lo humano. Y he pensado, ¿por qué no divertirnos un poco contando una historieta de espionaje? Me voy a parecer a Agatha Christie, me diréis. ¡Ya quisiera yo tener una mínima parte de éxito con mis libros que tuvo ella!
Parte de la trama se desarrolla en el Vaticano, otra en los países del Este y Alemania. Que en el Vaticano ha habido y seguramente hay espionaje, es algo de lo que se ha escrito mucho, a veces con no poca fantasía. Hace unos días, sin ir más lejos, se ha hablado en los medios de ese escándalo suscitado por las escuchas norteamericanas de políticos relevantes de Europa, y se decía que también había sido espiado el Vaticano durante el último cónclave. Y hace dos años, ocurrió el escándalo denominado Vatileaks, donde el mayordomo del Papa le sustraía documentos secretos de su misma mesa de despacho y aparecían en la prensa italiana. Hace unos años, conocí a un hermano de San Juan de Dios, que había estado en la Enfermería y Farmacia del Vaticano, y me hablaba de que dentro de sus muros circulaba la mafia. A saber si es verdad, pero uno ya no se extraña de nada.
Lo que aquí cuento forma parte del trabajo en el que estoy inmerso ahora, alrededor de la figura del papa Pío XII. Ya os conté en mi púlpito anterior cómo en 1963, cinco años después de la muerte de Pío XII, apareció una obra de teatro titulada “El Vicario” de un joven alemán llamado Rolf Hochhuth, inicio de la “leyenda negra” que se levantó contra el papa Pacelli. Hacía un año que había comenzado el Concilio Vaticano II y en Israel se había desarrollado el proceso público contra Adolf Eichmann, alto funcionario de las SS, detenido en Argentina por el Mossad y llevado clandestinamente a Israel para su juicio. Eran momentos aquellos para que el mundo tomara conciencia de la magnitud del Holocausto o Shoah.
El 20 de febrero de 1963 se representó por primera vez “El Vicario” en Berlín y ahí apareció como culpable, no el pueblo alemán que encumbró a la cima del poder la figura esperpéntica de un pintor fracasado llamado Adolf Hitler, sino Pío XII en quien centró la culpabilidad del Holocausto, no porque lo hubiese querido sino porque no lo impidió. Un año más tarde, fue llevada a los escenarios de Nueva York y posteriormente traducida a veinte idiomas.
Pablo VI, en ese entonces, cardenal Montini, arzobispo de Milán, quien fuera un colaborador inmediato de Pío XII en esos años de guerra, salió en su defensa. Dijo:
—No se juega con estos argumentos y con los personajes que conocimos con la fantasía creadora de artistas de teatro, no bien dotados de discernimiento histórico y, Dios no lo quiera, de honradez humana. Porque de otro modo, en el caso presente, el drama verdadero sería otro: el del que intenta descargar sobre un Papa, extremamente consciente del propio deber y de la realidad histórica, y además de amigo, imparcial, sí, pero fidelísimo del pueblo alemán, los horribles crímenes del nazismo alemán. Pío XII ha tenido igualmente el mérito de haber sido un “Vicario” de Cristo, que ha tratado de cumplir valiente e íntegramente, como podía, su misión; ¿se podrá inscribir como mérito de la cultura y del arte una semejante injusticia teatral?
El libro del historiador americano Ronald Rychlak “Hitler, the war and the Pope”, ha venido a desvelar los documentos e informaciones manipulados que los servicios secretos de la URSS y de otros países satélites han suministrado a Hochhuth para su obra de teatro.
El rabino David G. Dalin dice del libro de Rychlak que es “el estudio más completo, más elegante y mejor documentado de cuantos se han hecho hasta la fecha”. Y yo me pregunto por qué editoriales españolas solo traducen los libros especialmente hostiles a la figura de Pío XII y no han traducido este, por ejemplo, y me tengo que valer en mi deficiente inglés de la ayuda traductora de mi querida cuidadora, la mexicana Patricia.
Rychlak se basa en el testimonio de un ex general rumano, llamado Ion Mikhail Pacepa, alto oficial del servicio secreto de Rumanía refugiado en Estados Unidos en 1978. En 1960, Pacepa dirigía los servicios secretos rumanos en Alemania Occidental y fue encargado por los soviéticos de infiltrar unos agentes en el Vaticano para recabar documentos sobre Pío XII y entregarlos a la KGB. La misión tenía el nombre codificado de “Posición 12”. El general Ivan Agayants, jefe de la oficina de desinformación de la KGB voló a Budapest para decirle que la “Operación 12” se había transformado en un potente ataque a Pío XII, llamado “El Vicario”.
Hochhulh, por su parte, pretendía hacer creer que había encontrado sus datos en los archivos vaticanos, donde permaneció investigando durante seis meses. Lo cual es una mentira más, porque no estuvo en Roma más que unos veinte días y su presencia en los archivos vaticanos está registrada, como se hace con cualquier historiador, del que se toman los datos de sus entradas y salidas y del tema elegido. Hochhulh estuvo esos días en Roma, pero hacía rabona y no todos los días acudía a la sala de investigadores. Debía gustarle, digo yo, Roma la nuit más que la investigación.
Así se escribe la historia, que será el tema de mi próxima entrega y espero que sea más divertida que la que os he contado hoy.
Carlos Ros
viernes, 8 de noviembre de 2013
lunes, 21 de octubre de 2013
El hambre y la desnutrición nunca pueden ser consideradas un hecho normal al que hay que acostumbrarse, como si formara parte del sistema. Algo tiene que cambiar en nosotros mismos, en nuestra mentalidad, en nuestras sociedades", instó el pontífice.
He entresacado el artículo; antes leí la página de solidaridad.net; cuando preparo su publicación algo me induce a tomar parte en el asunto, es mediodía cuando saludo a María y tengo en cuenta la reflexión anterior.
Tenemos que cambiar nuestras actitudes, de lastimosas a preocupantes y ayudar a buscar soluciones que ofrecer al Señor en favor de nuestros hermanos necesitados: esos niños pequeños no deben seguir sufriendo el hambre, la falta de asistencia familiar, el vestido, incluso el agua para beber. Ellos son a quienes el Señor menciona en muchos pasajes del evangelio poniéndolos de ejemplo en la inocencia en el amor, la candidez, el afecto y profundizo aquellos a los que debemos atender en el mundo porque ellos y sus necesidades son las pruebas que debemos superar para entrar un día a contemplar el Rostro de Dios y toda su creación, lo mismo que repetir amo a Dios porque les amo a ellos.
En nuestra mentalidad ¿ qué haremos ? si la solución dependiera de nosotros, si el Señor nos indica " hazlo tu " como lo manifestó a sus apóstoles en el milagro de los panes y los peces, tu y yo ¿ que haríamos ?
¿ Por qué no nos planteamos aportar ideas ?
Soy Adorador Nocturno Veterano Constante, en España podemos rondar el número de 20.000; si consiguiéramos que 10.000 adoradores aportásemos cada mes 9 euros o lo que es lo mismo: treinta céntimos al día equivalente al precio de un paquete de pipas, reuniríamos un millón de euros anuales que podrían aplicarse en un país pobre a:
- acercar agua, alimentos, ropa
- cooperar con cualquier misión en la enseñanza
- ayudar en la Sanidad a través de cualquier asociación que lo venga realizando
- ayudar en la construcción de viviendas dignas
- etc. Podemos unirnos a cualquier Misión de la Iglesia ayudándoles con nuestras aportaciones.
Existen tantas posibilidades...
Y por qué no me contestas con tus iniciativas?.
Recuerda que la unión hace la fuerza.
Tenemos que cambiar nuestras actitudes, de lastimosas a preocupantes y ayudar a buscar soluciones que ofrecer al Señor en favor de nuestros hermanos necesitados: esos niños pequeños no deben seguir sufriendo el hambre, la falta de asistencia familiar, el vestido, incluso el agua para beber. Ellos son a quienes el Señor menciona en muchos pasajes del evangelio poniéndolos de ejemplo en la inocencia en el amor, la candidez, el afecto y profundizo aquellos a los que debemos atender en el mundo porque ellos y sus necesidades son las pruebas que debemos superar para entrar un día a contemplar el Rostro de Dios y toda su creación, lo mismo que repetir amo a Dios porque les amo a ellos.
En nuestra mentalidad ¿ qué haremos ? si la solución dependiera de nosotros, si el Señor nos indica " hazlo tu " como lo manifestó a sus apóstoles en el milagro de los panes y los peces, tu y yo ¿ que haríamos ?
¿ Por qué no nos planteamos aportar ideas ?
Soy Adorador Nocturno Veterano Constante, en España podemos rondar el número de 20.000; si consiguiéramos que 10.000 adoradores aportásemos cada mes 9 euros o lo que es lo mismo: treinta céntimos al día equivalente al precio de un paquete de pipas, reuniríamos un millón de euros anuales que podrían aplicarse en un país pobre a:
- acercar agua, alimentos, ropa
- cooperar con cualquier misión en la enseñanza
- ayudar en la Sanidad a través de cualquier asociación que lo venga realizando
- ayudar en la construcción de viviendas dignas
- etc. Podemos unirnos a cualquier Misión de la Iglesia ayudándoles con nuestras aportaciones.
Existen tantas posibilidades...
Y por qué no me contestas con tus iniciativas?.
Recuerda que la unión hace la fuerza.
MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO CON OCASIÓN DE LA JORNADA MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN
El Papa instó a cambiar un estilo de vida que genera el desperdicio de millones de toneladas de comida y denunció la indiferencia ante los que sufren hambre. También afirmó la importancia de exigir solidaridad en los terrenos político, económico y financiero.
"Quien manda hoy es el dinero, los más débiles son olvidados"
El papa Francisco calificó de "escándalo" que exista el hambre y la desnutrición en el mundo. También criticó el consumismo, el desperdicio y el despilfarro de alimento, en un mensaje enviado al director de la FAO, José Graziano da Silva, en ocasión de la Jornada Mundial de la Alimentación.
En su mensaje, que fue leído durante la celebración de esta jornada en la sede romana de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), Francisco consideró: "uno de los desafíos más serios para la humanidad es el de la trágica condición en la que viven todavía millones de personas hambrientas, entre ellas muchos niños".
El Papa instó a todas las partes de la sociedad a afrontar juntos este problema para lograr una solución justa y duradera y para que nadie se vea obligado a abandonar su tierra y su propio entorno cultural por la falta de los medios esenciales de subsistencia, informó la agencia Efe.
Asimismo remarcó esta paradoja: "la globalización permite conocer las situaciones de necesidad de las personas en todo el mundo, pero sin embargo crece la tendencia al individualismo y a la indiferencia tanto a nivel personal como de las instituciones y de los estados, respecto a quien muere de hambre o padece malnutrición".
"El hambre y la desnutrición nunca pueden ser consideradas un hecho normal al que hay que acostumbrarse, como si formara parte del sistema. Algo tiene que cambiar en nosotros mismos, en nuestra mentalidad, en nuestras sociedades", instó el pontífice.
Para el papa, "es necesario, hoy más que nunca, educar a la solidaridad, redescubrir el valor y el significado de esta palabra tan incómoda, y hacer que se convierta en actitud de fondo en las decisiones en el plano político, económico y financiero".
Francisco también planteó la necesidad de cambiar nuestro estilo de vida, ante los datos de la FAO que indican que 1.300 millones de toneladas de alimentos se desperdician anualmente a causa del consumismo, el desperdicio y el despilfarro.
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Tomado de solidaridad.net
"Quien manda hoy es el dinero, los más débiles son olvidados"
El papa Francisco calificó de "escándalo" que exista el hambre y la desnutrición en el mundo. También criticó el consumismo, el desperdicio y el despilfarro de alimento, en un mensaje enviado al director de la FAO, José Graziano da Silva, en ocasión de la Jornada Mundial de la Alimentación.
En su mensaje, que fue leído durante la celebración de esta jornada en la sede romana de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO), Francisco consideró: "uno de los desafíos más serios para la humanidad es el de la trágica condición en la que viven todavía millones de personas hambrientas, entre ellas muchos niños".
El Papa instó a todas las partes de la sociedad a afrontar juntos este problema para lograr una solución justa y duradera y para que nadie se vea obligado a abandonar su tierra y su propio entorno cultural por la falta de los medios esenciales de subsistencia, informó la agencia Efe.
Asimismo remarcó esta paradoja: "la globalización permite conocer las situaciones de necesidad de las personas en todo el mundo, pero sin embargo crece la tendencia al individualismo y a la indiferencia tanto a nivel personal como de las instituciones y de los estados, respecto a quien muere de hambre o padece malnutrición".
"El hambre y la desnutrición nunca pueden ser consideradas un hecho normal al que hay que acostumbrarse, como si formara parte del sistema. Algo tiene que cambiar en nosotros mismos, en nuestra mentalidad, en nuestras sociedades", instó el pontífice.
Para el papa, "es necesario, hoy más que nunca, educar a la solidaridad, redescubrir el valor y el significado de esta palabra tan incómoda, y hacer que se convierta en actitud de fondo en las decisiones en el plano político, económico y financiero".
Francisco también planteó la necesidad de cambiar nuestro estilo de vida, ante los datos de la FAO que indican que 1.300 millones de toneladas de alimentos se desperdician anualmente a causa del consumismo, el desperdicio y el despilfarro.
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Tomado de solidaridad.net
viernes, 18 de octubre de 2013
Tema de REFLEXIÓN para nuestras JUNTAS DE TURNO
Octubre de 2013
Reflexiones sobre la Fe. XIII
«Creo en la resurrección de la carne, y la vida eterna”
San Pablo llama la atención a los cristianos de Corinto en el deseo de mantenerlos fielmente asentados en la fe. « ¿Cómo andan diciendo algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si no resucitó Cristo, vana es nuestra predicación, vana también vuestra fe [...] ¡Pero no! Cristo resucitó de entre los muertos como primicias de los que durmieron» (1 Co 15, 12-14. 20).
La fe en la resurrección de los muertos ha sido desde sus comienzos un elemento esencial de la fe cristiana. "La resurrección de los muertos es esperanza de los cristianos; somos cristianos por creer en ella" (Tertuliano, De resurrectione mortuorum 1, 1); los Apóstoles y primeros discípulos, no han dejado jamás de anunciarla, como queda bien patente en el discurso de san Pablo a los atenienses (cf. Hch 17, 22). La fe en la resurrección de los muertos tiene una característica peculiar: la fe en la resurrección de la carne.
El término carne designa al hombre en su condición de debilidad y mortalidad. «La carne es soporte de la salvación» (Tertuliano). En nuestra muerte, se separan el alma y el cuerpo. Nuestro cuerpo se corrompe, y nuestra alma -en espera de reunirse con su cuerpo- va al encuentro con Dios, o se aleja para siempre de Dios. Dios en su omnipotencia, y al final de los tiempos, dará definitivamente a nuestros cuerpos la vida incorruptible y se volverán a unir a nuestras almas. Para unos será resurrección de vida, para otros, resurrección de muerte.
¿Qué significa la resurrección de la carne? Significa que el estado definitivo del hombre –su vida eterna- no será solamente el alma espiritual separada del cuerpo, sino que también nuestros cuerpos mortales un día volverán a tener vida.
Así como Cristo ha resucitado verdaderamente de entre los muertos y vive para siempre, así también Él resucitará a todos en el último día, con un cuerpo incorruptible: «los que hayan hecho el bien resucitarán para la vida, y los que hayan hecho el mal, para la condenación» (Jn 5, 29).
¿Podemos comprender y entender plenamente esta realidad de nuestra resurrección? No. La creemos firmemente, según aquella palabra de san Pablo: «Es cierta esta afirmación: si hemos muerto con Él, también viviremos con Él» (2 Tm 2, 11).
Con la resurrección de la carne, creemos en la vida eterna. La vida en la tierra es un tránsito hacia la vida eterna que comienza inmediatamente después de la muerte, y que no tendrá fin. ¿Qué ocurre en y después de la muerte? Recordamos lo que hemos estudiado en nuestros catecismos: las postrimerías del hombre son: Muerte, Juicio, Infierno y Gloria.
La muerte ya la conocemos y quizá hemos tenido ocasión de vivirla en personas queridas y en amigos cercanos. En el juicio particular, en el momento de la muerte, cada uno recibe de Dios en su alma inmortal, en relación con su fe y sus obras, una retribución: el acceso a la felicidad del cielo, inmediatamente o después de una adecuada purificación, o bien la condenación eterna al infierno.
Por cielo se entiende el estado de felicidad suprema y definitiva. Todos aquellos que mueren en gracia de Dios y no tienen necesidad de posterior purificación, son reunidos en torno a Jesús, a María, a los ángeles y a los santos, formando así la Iglesia del Cielo, donde ven a Dios cara a cara (1 Co 13, 12),
Antes de llegar al cielo, el alma puede vivir el purgatorio, el estado de los que mueren en amistad con Dios pero, aunque están seguros de su salvación eterna, necesitan aún de purificación para entrar en la eterna bienaventuranza. En virtud de la comunión de los santos, los fieles que peregrinamos en la tierra podemos ayudar a las almas del purgatorio ofreciendo por ellas oraciones de sufragio, en particular el sacrificio de la Eucaristía, con obras de penitencia y aplicando las indulgencias por su salvación.
El infierno es la condenación eterna de todos aquellos que mueren, por libre elección, en pecado mortal. La pena principal del infierno consiste en la separación eterna de Dios. Dios quiere que «todos lleguen a la conversión» (2 P 3, 9), y desea “que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1 Tm 2, 4). No todos los hombres, sin embargo, buscan a Dios, quieren amarle y seguirle. Muchos le rechazan. El hombre es libre y responsable de sus actos. Dios llamará muchas veces a la puerta de su corazón; pero el hombre puede persistir en el pecado y rechazar el amor misericordioso de Dios hasta la muerte. Es el hombre quien se excluye a sí mismo de la amistad que Dios siempre le ofrece.
El juicio final (universal) consistirá en la sentencia de vida bienaventurada o de condena eterna que el Señor Jesús, retornando como juez de vivos y muertos, emitirá respecto «de los justos y de los pecadores» (Hch 24, 15), reunidos todos juntos delante de sí. Tras del juicio final, el cuerpo resucitado participará de la retribución que el alma ha recibido en el juicio particular. Este juicio final sucederá al fin del mundo, del que sólo Dios conoce el día y la hora.
Después del juicio final, el universo entero, liberado de la esclavitud de la corrupción, participará de la gloria de Cristo, inaugurando «los nuevos cielos y la tierra nueva» (2 P 3, 13). Así se alcanzará la plenitud del Reino de Dios, es decir, la realización definitiva del designio salvífico de Dios de «hacer que todo tenga a Cristo por Cabeza, lo que está en los cielos y lo que está en la tierra» (Ef 1, 10). Dios será entonces todo en todos (1 Co 15, 28), en la vida eterna.
* * * * * *
Cuestionario
--------------------------------------------------------------------------------
-¿Ofrezco oraciones y sufragios por las almas benditas del purgatorio?
-¿Soy consciente de que la Eucaristía es prenda de vida eterna, y que siembra en mi alma semillas de vida eterna?
-¿Animo a algún amigo enfermo a recibir el sacramento de la Unción de los enfermos?
Reflexiones sobre la Fe. XIII
«Creo en la resurrección de la carne, y la vida eterna”
San Pablo llama la atención a los cristianos de Corinto en el deseo de mantenerlos fielmente asentados en la fe. « ¿Cómo andan diciendo algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si no resucitó Cristo, vana es nuestra predicación, vana también vuestra fe [...] ¡Pero no! Cristo resucitó de entre los muertos como primicias de los que durmieron» (1 Co 15, 12-14. 20).
La fe en la resurrección de los muertos ha sido desde sus comienzos un elemento esencial de la fe cristiana. "La resurrección de los muertos es esperanza de los cristianos; somos cristianos por creer en ella" (Tertuliano, De resurrectione mortuorum 1, 1); los Apóstoles y primeros discípulos, no han dejado jamás de anunciarla, como queda bien patente en el discurso de san Pablo a los atenienses (cf. Hch 17, 22). La fe en la resurrección de los muertos tiene una característica peculiar: la fe en la resurrección de la carne.
El término carne designa al hombre en su condición de debilidad y mortalidad. «La carne es soporte de la salvación» (Tertuliano). En nuestra muerte, se separan el alma y el cuerpo. Nuestro cuerpo se corrompe, y nuestra alma -en espera de reunirse con su cuerpo- va al encuentro con Dios, o se aleja para siempre de Dios. Dios en su omnipotencia, y al final de los tiempos, dará definitivamente a nuestros cuerpos la vida incorruptible y se volverán a unir a nuestras almas. Para unos será resurrección de vida, para otros, resurrección de muerte.
¿Qué significa la resurrección de la carne? Significa que el estado definitivo del hombre –su vida eterna- no será solamente el alma espiritual separada del cuerpo, sino que también nuestros cuerpos mortales un día volverán a tener vida.
Así como Cristo ha resucitado verdaderamente de entre los muertos y vive para siempre, así también Él resucitará a todos en el último día, con un cuerpo incorruptible: «los que hayan hecho el bien resucitarán para la vida, y los que hayan hecho el mal, para la condenación» (Jn 5, 29).
¿Podemos comprender y entender plenamente esta realidad de nuestra resurrección? No. La creemos firmemente, según aquella palabra de san Pablo: «Es cierta esta afirmación: si hemos muerto con Él, también viviremos con Él» (2 Tm 2, 11).
Con la resurrección de la carne, creemos en la vida eterna. La vida en la tierra es un tránsito hacia la vida eterna que comienza inmediatamente después de la muerte, y que no tendrá fin. ¿Qué ocurre en y después de la muerte? Recordamos lo que hemos estudiado en nuestros catecismos: las postrimerías del hombre son: Muerte, Juicio, Infierno y Gloria.
La muerte ya la conocemos y quizá hemos tenido ocasión de vivirla en personas queridas y en amigos cercanos. En el juicio particular, en el momento de la muerte, cada uno recibe de Dios en su alma inmortal, en relación con su fe y sus obras, una retribución: el acceso a la felicidad del cielo, inmediatamente o después de una adecuada purificación, o bien la condenación eterna al infierno.
Por cielo se entiende el estado de felicidad suprema y definitiva. Todos aquellos que mueren en gracia de Dios y no tienen necesidad de posterior purificación, son reunidos en torno a Jesús, a María, a los ángeles y a los santos, formando así la Iglesia del Cielo, donde ven a Dios cara a cara (1 Co 13, 12),
Antes de llegar al cielo, el alma puede vivir el purgatorio, el estado de los que mueren en amistad con Dios pero, aunque están seguros de su salvación eterna, necesitan aún de purificación para entrar en la eterna bienaventuranza. En virtud de la comunión de los santos, los fieles que peregrinamos en la tierra podemos ayudar a las almas del purgatorio ofreciendo por ellas oraciones de sufragio, en particular el sacrificio de la Eucaristía, con obras de penitencia y aplicando las indulgencias por su salvación.
El infierno es la condenación eterna de todos aquellos que mueren, por libre elección, en pecado mortal. La pena principal del infierno consiste en la separación eterna de Dios. Dios quiere que «todos lleguen a la conversión» (2 P 3, 9), y desea “que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1 Tm 2, 4). No todos los hombres, sin embargo, buscan a Dios, quieren amarle y seguirle. Muchos le rechazan. El hombre es libre y responsable de sus actos. Dios llamará muchas veces a la puerta de su corazón; pero el hombre puede persistir en el pecado y rechazar el amor misericordioso de Dios hasta la muerte. Es el hombre quien se excluye a sí mismo de la amistad que Dios siempre le ofrece.
El juicio final (universal) consistirá en la sentencia de vida bienaventurada o de condena eterna que el Señor Jesús, retornando como juez de vivos y muertos, emitirá respecto «de los justos y de los pecadores» (Hch 24, 15), reunidos todos juntos delante de sí. Tras del juicio final, el cuerpo resucitado participará de la retribución que el alma ha recibido en el juicio particular. Este juicio final sucederá al fin del mundo, del que sólo Dios conoce el día y la hora.
Después del juicio final, el universo entero, liberado de la esclavitud de la corrupción, participará de la gloria de Cristo, inaugurando «los nuevos cielos y la tierra nueva» (2 P 3, 13). Así se alcanzará la plenitud del Reino de Dios, es decir, la realización definitiva del designio salvífico de Dios de «hacer que todo tenga a Cristo por Cabeza, lo que está en los cielos y lo que está en la tierra» (Ef 1, 10). Dios será entonces todo en todos (1 Co 15, 28), en la vida eterna.
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Cuestionario
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-¿Ofrezco oraciones y sufragios por las almas benditas del purgatorio?
-¿Soy consciente de que la Eucaristía es prenda de vida eterna, y que siembra en mi alma semillas de vida eterna?
-¿Animo a algún amigo enfermo a recibir el sacramento de la Unción de los enfermos?
miércoles, 16 de octubre de 2013
NOCHE GRANDE de la ADORACIÓN NOCTURNA ESPAÑOLA en EXTREMADURA, GALICIA y LEVANTE
La noche del día 5 de octubre será recordada por la NOCHE GRANDE de la Adoración Nocturna Española.
En GUADALUPE, PADRON y VALENCIA se celebraban simultáneamente tres Vigilias Extraordinarias por motivos distintos y un mismo fin: Adorar a Jesús Sacramentado.
Mientras en Padrón se celebraba la conmemoración del CXXV aniversario de la fundación de la Sección, en Valencia se oraba al Señor Sacramentado por las Vocaciones sacerdotales y en el Monasterio de Santa María de Guadalupe las tres Diócesis extremeñas se unían para celebrar Solemne Vigilia Interdiocesana con motivo de la clausura del año de la Fe.
A ésta última vamos a referirnos a modo de crónica: gran ambiente de fervor eucarístico en el pueblo; previamente la llegada de autobuses de distintos lugares llenó de adoradores la plaza del Monasterio.
Comenzó la Vigilia con la Procesión de banderas, más de treinta, con Adoradores de las distintas Secciones que entonaban distintos Cantos hasta la llegada al atrio del Monasterio.
El acto en su integridad fue presidido por el Sr. Obispo de Coria - Cáceres Don Francisco Cerro Chaves acompañado los Directores Espirituales de la Adoración Nocturna Española de Plasencia y Navalmoral de la Mata. El Guardián de los Franciscanos custodios del Monasterio P. Antonio Arenado sirvió a la Mesa como Maestro de Ceremonias.
Por parte del Consejo nacional de ANE asistieron al acto, además del Delegado de Zona, el Presidente Diocesano de ANE Toledo, Delegado de la Zona Centro y el Vocal nacional de Zonas; el Presidente nacional justificó su ausencia al hallarse de viaje fuera de España.
El Señor Obispo en su homilía destacó la importancia de la Adoración al Santísimo; recordó como en su momento fue Director Espiritual de una Sección, cuando ejercía de Cura. Animó a proseguir en esta labor de acercar nuevos adoradores dejando siempre una impresión de hombres de fe que transmitan alegría e ilusión.
Tras la Vigilia nocturna se organizó la procesión con S.D.M. por el claustro; el Maestro de Ceremonias hizo un breve comentario sobre la importancia de esta celebración entre los monjes que se reunían en oración, al igual que ahora los adoradores, si bien éstos inundaban el espacio cuya luz más resplandeciente era la Custodia portada por el Obispo e incensada por el P. Guardián del Convento.
De vuelta al Templo que continuaba abarrotado de fieles, tras Reservar en el Sagrario la Sagrada Forma se entono el rezo de la Salve continuado del himno a la Santísima Virgen de Guadalupe.
A todos los Adoradores y muy especialmente al Delegado de Zona y Presidentes de los Consejos Diocesanos que han preparado con todo detalle la Vigilia nuestra felicitación y deseos de Gracias espirituales para todos
sábado, 7 de septiembre de 2013
EUCARISTÍA EN LA CATEDRAL DE SEVILLA POR LA PAZ EN SIRIA
Archisevilla, webb de la Archidiócesis de Sevilla
Miércoles, 04 de septiembre de 2013
La Archidiócesis se suma a la convocatoria que ha hecho el Papa Francisco de una jornada de ayuno y oración por la paz en Siria. La cita es en la Catedral el sábado 7 a las ocho de la tarde.
La Archidiócesis de Sevilla va a secundar la convocatoria que ha hecho el Papa Francisco de una jornada de ayuno y oración por la paz en Siria, en Oriente Medio y en el mundo. Será el próximo sábado, y tendrá como momento central la Eucaristía que se celebrará con esta intención a las ocho de la tarde en la Catedral, ante la imagen de la Virgen de los Reyes. Así lo ha confirmado el arzobispo de Sevilla, mons. Juan José Asenjo, en una carta remitida a los sacerdotes, diáconos, miembros de la vida consagrada, movimientos, asociaciones, hermandades y fieles de la Archidiócesis.
En la citada carta, el prelado sevillano subraya la “gran preocupación” con la que se siguen las noticias procedentes de Siria, “donde la crueldad se acrecienta con el uso de armas químicas contra la población civil. Una vez más –añade-, se ahonda el horrendo foso de la violencia de la que es capaz el hombre moderno, empleando los adelantos científicos y técnicos contra sus semejantes”. Mons. Asenjo recuerda el llamamiento que el Papa Francisco ha hecho el pasado día 1 a favor de la paz, así como la vigilia de oración que el Pontífice presidirá el sábado en la Plaza de San Pedro, entre las siete de la tarde y las doce de la noche.
Actos en parroquias y templos de la Archidiócesis
El arzobispo exhorta, en su nombre y en el del obispo auxiliar, a la Archidiócesis a unirse a esta convocatoria del Papa, y ruega a los párrocos, rectores y capellanes que “reúnan a la comunidad cristiana a orar por la paz, organizando algún acto litúrgico o paralitúrgico de la manera que consideren más oportuna”. Para ello se pone a disposición un material para la celebración de la Eucaristía o una celebración de la Palabra u Hora Santa.
La carta del arzobispo finaliza con una petición a favor de la paz: “Que la intensa oración por la paz aleje de todos los pueblos la amenaza de la guerra y la violencia, que sufren de modo particularmente intenso las minorías cristianas que viven en los países en conflicto, y despierte en los fieles cristianos y en todos los ciudadanos sinceros esfuerzos y trabajos por la reconciliación, el diálogo y el amor”.
Nació para ser MADRE
Esta semana en la webb de la Archidiócesis cuyo enlace aparece en este blog, encuentro el artículo que detallo a continuación del que es su autor D. Publio,Canónigo de la Catedral de Sevilla es un Cura que llegué a conocer desde que en su condición de Capellán Real ha vivido intensamente identificado con la Asociación de la Virgen de los Reyes por su devoción encendida hacía Nuestra Madre.
No dudo en incluirlo en este mi cuaderno de bitácoras y me complace ponerlo al alcance de quienes entran en el mismo.
"El próximo día 8 celebramos la fiesta de La Natividad de la Virgen María.
“Dios es Amor” nos dice el apóstol San Juan en su carta. Y porque es amor tuvo el proyecto eterno de hacerse hombre por amor al hombre, para salvar al hombre.
Pero para realizar ese proyecto nacido de su corazón, Dios quiso necesitar una mujer. Una mujer elegida por el Padre entre todas las mujeres a quien Isabel proclamo “Bendita entre todas las mujeres” y su nombre era María. Luc 1, 27. Y porque Ella fue la elegida, Ella fue la concebida sin pecado original, sin mancha; Ella fue, la Limpia, la Pura, la Purísima, La Inmaculada.
Ella, la elegida, la concebida sin pecado original, nació para ser LA MADRE, no una madre como tu madre o mi madre. No hay madre tan madre como esta Madre porque Ella nació para ser LA MADRE
La raíz y el fundamento de la misteriosa Dignidad y Grandeza de María esta en su relación especialísima con las Tres Divinas Personas como nos recordaba el Papa Pablo VI en su documento “Maríalis Cultus”: “Ella es la hija predilecta de Dios Padre, la Madre de Dios Hijo, la Esposa del Espíritu Santo porque por obra del Espíritu Santo concibió a su Hijo en cuanto hombre”.
Ella es la verdadera Madre del Hijo de Dios como nos dice el Concilio de Éfeso, porque Ella concibió al Hijo de Dios en cuanto hombre, no por obra de varón sino por obra del Espíritu Santo en el mismo momento de la Encarnación.
Ella es también Madre de todos los hombres y Madre de todo lo creado porque el Hijo de Dios en su humanidad asumió a toda la humanidad y se unió de alguna manera a cada uno de los hombres y de otra manera distinta asumió también a la Creación entera, manchada y herida por el pecado como nos dice San Pablo.
Ella dio a luz a su Hijo en Belén y le amamanto y en sus brazos y en sus rodillas le enseño a hablar y a rezar y donde por primera vez el Hijo de Dios la llamo Mamá. ¡Cuantas veces, Jesús, el Hijo de Dios llamaría a María mamá, madre! Y ¡Cuántas veces María llamaría a Jesús, hijo mío! Y le beso y le abrazo al mismo Hijo de Dios.
Ella es toda Madre y toda Vida. Ella es la Madre del mayor dolor, porque es la Madre del mayor Amor. Ella es Amor y Vida porque Ella es la Llena de Gracia como la saludó el Ángel en nombre de Dios.
Ella es la Madre del Sí en la Encarnación. Sí a Dios y Sí a los hombres.
Ella es la que nunca dijo no, la que siempre dijo Sí, hasta la Cruz y después también.
La Madre de Dios es tu Madre, es mi Madre, es nuestra Madre.
Madre de Dios y Madre nuestra, cuida de nosotros con amor de madre y enséñanos a decir Sí a Dios y siempre Sí a los hermanos de tu Hijo, sobre todo a los mas pobres y a los mas débiles.
Gracias, Jesús, por habernos dado a tu Madre como madre nuestra. Gracias Madre, porque naciste para ser LA MADRE."
Seguiremos reflexionando.
Con el afectuoso saludo de
Publio Escudero Herrero
No dudo en incluirlo en este mi cuaderno de bitácoras y me complace ponerlo al alcance de quienes entran en el mismo.
"El próximo día 8 celebramos la fiesta de La Natividad de la Virgen María.
“Dios es Amor” nos dice el apóstol San Juan en su carta. Y porque es amor tuvo el proyecto eterno de hacerse hombre por amor al hombre, para salvar al hombre.
Pero para realizar ese proyecto nacido de su corazón, Dios quiso necesitar una mujer. Una mujer elegida por el Padre entre todas las mujeres a quien Isabel proclamo “Bendita entre todas las mujeres” y su nombre era María. Luc 1, 27. Y porque Ella fue la elegida, Ella fue la concebida sin pecado original, sin mancha; Ella fue, la Limpia, la Pura, la Purísima, La Inmaculada.
Ella, la elegida, la concebida sin pecado original, nació para ser LA MADRE, no una madre como tu madre o mi madre. No hay madre tan madre como esta Madre porque Ella nació para ser LA MADRE
La raíz y el fundamento de la misteriosa Dignidad y Grandeza de María esta en su relación especialísima con las Tres Divinas Personas como nos recordaba el Papa Pablo VI en su documento “Maríalis Cultus”: “Ella es la hija predilecta de Dios Padre, la Madre de Dios Hijo, la Esposa del Espíritu Santo porque por obra del Espíritu Santo concibió a su Hijo en cuanto hombre”.
Ella es la verdadera Madre del Hijo de Dios como nos dice el Concilio de Éfeso, porque Ella concibió al Hijo de Dios en cuanto hombre, no por obra de varón sino por obra del Espíritu Santo en el mismo momento de la Encarnación.
Ella es también Madre de todos los hombres y Madre de todo lo creado porque el Hijo de Dios en su humanidad asumió a toda la humanidad y se unió de alguna manera a cada uno de los hombres y de otra manera distinta asumió también a la Creación entera, manchada y herida por el pecado como nos dice San Pablo.
Ella dio a luz a su Hijo en Belén y le amamanto y en sus brazos y en sus rodillas le enseño a hablar y a rezar y donde por primera vez el Hijo de Dios la llamo Mamá. ¡Cuantas veces, Jesús, el Hijo de Dios llamaría a María mamá, madre! Y ¡Cuántas veces María llamaría a Jesús, hijo mío! Y le beso y le abrazo al mismo Hijo de Dios.
Ella es toda Madre y toda Vida. Ella es la Madre del mayor dolor, porque es la Madre del mayor Amor. Ella es Amor y Vida porque Ella es la Llena de Gracia como la saludó el Ángel en nombre de Dios.
Ella es la Madre del Sí en la Encarnación. Sí a Dios y Sí a los hombres.
Ella es la que nunca dijo no, la que siempre dijo Sí, hasta la Cruz y después también.
La Madre de Dios es tu Madre, es mi Madre, es nuestra Madre.
Madre de Dios y Madre nuestra, cuida de nosotros con amor de madre y enséñanos a decir Sí a Dios y siempre Sí a los hermanos de tu Hijo, sobre todo a los mas pobres y a los mas débiles.
Gracias, Jesús, por habernos dado a tu Madre como madre nuestra. Gracias Madre, porque naciste para ser LA MADRE."
Seguiremos reflexionando.
Con el afectuoso saludo de
Publio Escudero Herrero
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